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El día 12 de enero de 2026 tuvimos el primer encuentro del año y esta vez con Gerardo Rodríguez Salas, un autor de una gran talla humana e intelectual. Con él la Tertulia suma a la nómina de autores a alguien que nos ha impactado, dejándonos una gran huella.

  1. LA TERTULIA

La tarde de la tertulia, se inició a las 18:00 con un pequeño Cajón de Sastre. Este es un espacio previo de una media hora que los tertulianos dedicamos a informarnos de aquello que nos preocupa o tiene un espacial interés para todos. Esta vez, se informó que la Antología de los tertulianos, Plural III, estaba ya en la imprenta. Resta saber cuándo se presentará.

Se indicó, como siempre, quienes se ausentaban por motivos personales. Esta vez lo habían indicado: Pedro Centeno; Santiago Méndez; Juan Gordillo; Eugenio Sánchez Salina; Miquel Murillo.

En la tertulia estuvieron presentes, además de quien hace este relato, Antonio Castro; Gerardo Rodriguez Salas; Antonio Maqueda; Adrián Tejeda; Lola Núñez; Antonio Carrasco; Roberto Moral; Fernando; Jose Manuel Sito; Elena García; Maribel Bazaga; Lázaro Caldera; Antonio Requejo; Jose Manuel Ferrera; Emilia González; Juan Manuel González; Plácido Ramirez.

Después, se pasó directamente a discutir sobre el trabajo que, veinte días antes, Lola Núñez nos había enviado: un pequeño ensayo, como Lola escribe en la página 10 del texto. Este trataba sobre la escritora rusa Anna Ajmátova (Bolshói Fontan1889-1966 Domodédovo Moscú)

Antes de la aportación de los tertulianos sobre el texto, Lola habló de lo que pretendía con él; cuál era el objetivo de este escrito y nos leyó algunos párrafos del texto, especialmente el poema de la Ajmátova que tanto le había impresionado y que, después, dio paso a este trabajo:

“Durante los terribles años del terror de Yezhov, pasé diecisiete meses
aguardando cola ante la prisión de Leningrado. Un día alguien me reconoció. Entonces, una mujer que estaba detrás de mí, con los labios ateridos de frío, que naturalmente nunca había oído mi nombre, despertó del entumecimiento que era habitual en todos nosotros y me susurró al oído (allí hablábamos todos en susurros):
-¿Y usted puede dar testimonio de esto?
Yo le dije:
 -Puedo.
Y entonces, algo como una sonrisa se deslizó por aquello que una vez había
sido su rostro.”

El poema es el inicio del libro Requien (1935-1940)

Lola parte de aquí para trazar el relato de la vida de Anna Ajmátova. La discusión giró entorno al texto que nos presentaba. El interés estaba más en la forma con la que Lola había abordado al personaje mucho más que el personaje en sí.  Lola agradeció alguna de las aportaciones que se dieron.  Estas siempre se hacen con respeto sin más pretensión que la de ayudar. Antes de finalizar la tertulia Lola se despidió de todos. A partir de este momento dejaba de ser parte de la tertulia. Se le agradece el haberse despedido, por respeto al resto de tertulianos. No siempre ha sido así. La mayoría de los que dejaron de venir, después de años, no han tenido la deferencia de despedirse de nadie.

2. LA PRESENTACIÓN. UN DIALOGO CON ANTONIO MAQUEDA

A las 19,45 bajamos al salón de actos de la Fundación para asistir al encuentro con Gerardo Rodriguez Salas. El coordinador del acto era nuestro tertuliano Antonio Maqueda.

Hay que decir que todo fue fluido apoyado por la intervención de algunos y algunas tertulianas que leyeron fragmentos de poemas del libro “Oxford Circus”. Antonio aprovechaba el texto de los poemas para hacer una serie de preguntas.

Gerardo respondía dejando claro qué significa la metáfora del circo: la idea de que el circo es esta realidad ambulante que contiene una serie de voces que señalan la extranjería. El libro se centra en todas esas identidades que han sido denostadas y que se les ha situado en los márgenes sociales y sobre todo en la línea del LGTBIQA+ y lo Queer. Sobre esto último nuestro autor puntualizó cómo lo raro, la rareza aparece en su libro como una realidad bella. Siguió diciendo que nos nutrimos de lo diferente y que por tanto hay que hacer una fiesta de la diversidad. En este sentido hizo referencia al texto de Sara Torres que aparece en la contracubierta del libro y remarcó unos versos que recoge del libro:¿Dónde encajáis/vosotros/ en nuestro puzle? (Puzles líquidos, pág. 69). Más adelante veremos este poema.

Se leyó un fragmento del primer poema, ESCRIBIR (pág.15/ primer apartado VODEVIL). El punto de partida del libro, antes de responder a una pregunta.

escribir

prender la luz
de una carpa raída
creer que no hay herrumbre
en los rugidos
tras los barrotes
saber que no
nos querrán
aunque vengan a vernos

escribir
trazar el cerco
con sangre nómada
que excede

                   los renglones
y contagia el futuro
de espejismos
en la carretera
palpar las lindes
de la noche

abrir camino
aunque haya afuera
más noche

lamer las letras
de sal

          lamer
el sucio testamento
que nos escribe

los ojos

             que osaron

                                mirar

escribir

rasgar

           la luna
que pintan ellas

¿qué pintamos nosotras?–

pintar

        nuestras paredes
de algún color

–de todos los colores–
salir salir salir

                        a gatas
seguir el rastro
del arcoíris
que deshizo la lluvia
mirar atrás
sin mástiles ni sogas
escuchar esos cantos

y sus verdades
nombrar nuestro deseo

                                       el banquete

que siempre nos borró

                                       otra nave

dormida entre sargazos

                                       otro nido

de helechos y de musgo
besar las garras

[…]

escribir
urdir la gran mentira
sobrevivir.

Después de recitar el poema, Antonio Maqueda planteó esta pregunta: ¿Entiendes el acto de escribir como una manera de sobrevivir?

Gerardo respondió que «la escritura en general y la poesía en particular, es un espacio que se abre a las preguntas, crea otros espacios alternativos. La poesía me permite reflexionar y trazar esa genealogía de esas flores raras. ¿qué pasa con esos pasados robados? La escritura me permite dialogar con ese niño que no pudo y que ahora puede, a través de la escritura revindicar».

escribir (pág. 15-19)marca una actitud capaces de “prender la luz / de una carpa raída // …trazar el cerco con sangre nómada…//abrir camino/ aunque haya afuera /más noche…// lamer /el sucio testamento…/rasgar la luna/que pintan ellas…// seguir el rastro/ del arco iris/ que deshizo la lluvia…// mirar atrás/ sin mástiles ni sogas…// nombrar nuestro deseo…//mirar atrás/ con ojos en la nuca…// resistir la tormenta/ que dobla nuestras alas…// mirar/ fijamente los ojos/del horror…Escribir/ urdir la gran mentira/ sobrevivir

Antonio Maqueda también planteó que«en “Oxford Circus”, el poeta llama a la reivindicación. Hay, en no pocos de tus poemas, un grito de rabia o una expresión de tristeza o el eco de una protesta… Y le hizo esta pregunta . ¿Concibes la poesía -al menos este poemario- como una vía para luchar, para no rendirse?

Gerardo respondió que «la poesía se convierte en determinación, permite luchar, reivindicar, no es una revancha. La poesía es el espacio donde se permite aceptarnos como somos. El libro trata de esa voz del niño adulto que intenta conectar con el pasado y convierte su voz en un colectivo de extranjería. Más adelante veremos este hecho.»

Se leyó un poema que da soporte a estas afirmaciones. En el poema hay un texto de Oscar Wilde: For us there is only one season [Para nosotros solo hay una estación] Respecto a esto Gerardo siguió comentando: «Trato de ir al pasado y tirar de referentes que pudieran generar esta genealogía y quien mejor que Oscar Wilde.»

Sandra Martínez leyó este poema, DE PROFUNDIS (pág. 25/ segundo apartado BURLESQUE)

              

sed cantos de este templo circular
donde sueñan aún
las bicicletas
sombras efervescentes
huecos sin cobijo en la luz
la más precisa piel


salid del pozo oscuro
y su larga estación sin divisiones
de alcantarillas
que nunca iluminaron las estrellas


venid a vuestro templo
de rotundos antojos
lamed la sangre derramada
sobre un altar sin cirios

ingerid

los ciempiés que recorren
en círculos las palmas de las manos
habitad la penumbra de este cerco
teñid de rojo
la palabra gastada
probad la fruta de este árbol
todos los árboles del mundo
y todos los jardines
soñad los libros
que ardieron tantas veces

                                               sed
payasos de una carpa
de ensueño
y corazones rotos
el círculo trazado
al final

               de la lengua
la piedra oscura
que palpita en el pecho
antes del alba

                     sed
de verdad.

Comentó Antonio que este poema se apropia de la reclamación de Oscar Wilde. Hoy se trata de vivir de otra manera la diversidad , las realidades afectivo sexuales que existen y sobre todo haciéndose con libertad. A estas afirmaciones Gerardo continuó diciendo que en su obra » se va viendo cada vez más una proyección hacia lo comunitario.»

«En una de mis obras-siguió comentando-intenté dar voz a esa comunidad de mujeres de pueblo de la que yo me convertía en su altavoz. Esto lo podía hacer porque me he criado con ellas. Como escritor, desde la distancia y el respeto, podía hacerlo. En el libro anterior «Los hilos de la infamia» donde escribía teniendo de fondo el mito de Aracne y Atenea. Aquí era un nosotras continuado donde Aracne denuncia el abuso de los dioses sobre las mujeres. Trato de traer estas denuncias, estas voces colectivas, para poner de relieve la situación fragmentada que actualmente se tiene

«Me llama la atención que mi experiencia personal va saliendo en todo lo que escribo pero me interesa más esa voz hacia fuera, hacia los colectivos vulnerables. Darles voz, siempre, desde la poesía. Desde la poesía se puede denunciar pero no podemos olvidar las formas para evitar que lo que escribimos no se convierta en un panfleto político. En la poesía hay que cuidar las formas, sugerir, cuidar el ritmo. Se trata de hacer la reivindicación de forma sutil. Tratar lo ético desde la poesía.»

                                                

En un momento, la realidad de lo extranjero, lo marginal, apareció en la conversación, Antonio recordó la extrañeza de lo desconocido, en este caso, referido a una visita que los padres de Gerardo le hicieron en Oxford. Estos, por razones que nuestro autor contó, se encontraron solos en medio de un espacio desconocido, sin saber el idioma. Esta situación se resolvió aunque a Gerardo se le quedó clavado. De este hecho surge un poema que subraya la soledad y la dificultad que se da cuando se tiene un primer contacto con otra cultura, con otro idioma.

Lázaro leyó CUPPA (segundo apartado BURLESQUE/ pág.27 ). Este magnifico poema recordaba la situación de soledad que los padres de Gerardo sufrieron en el campus de la universidad de Oxford

somos hijos del frío
cuando llegamos a un país que no
nos nombra
solo suenan las fieras consonantes
de un idioma plomizo, tintinean
cristales afilados
la lengua madre
con sus letras de piel
que ya no abrigan
en la ciudad donde los libros nunca
duermen no habrá lugar para vosotros
que aprendisteis la vida sin renglones
aquí tan solo hay frío
el papel arrugado
que sostienes en tus dedos de escarcha
aquí ladrillos
rojos, paraguas que no os salvarán
de esta lluvia
que suena diferente
que os moja silenciosa
os moja

aquí, ahora
pues no ha venido nadie
a recogeros
solo ladrillos
rojos, muchos ladrillos, mucha
gente de piedra

college, college, dices

con acento extranjero en la ciudad
de infinitos colegios, tus palabras
mojadas antes de salir
de la boca

[…]

él guarda con su vida las maletas

                dentro el jamón envasado al vacío

                aquel olor a pueblo que viajó con vosotros

[…]

somos hijos del frío
incluso bajo el sol
aún busco los versos
en mi maleta
que os salven de esta lluvia
y os devuelvan a casa.

Después de esta lectura, Antonio Maqueda comentó : Aparecen en el poema todas las personas gramaticales cuando estas contando una anécdota muy puntual. Gerardo respondió que esto no fue buscado.

Ahora, Maqueda le preguntó : ¿Consideras que uno está hecho también “de los demás”, aquellos con los que convivimos?

Gerardo dijo que «la intención del libro es participar de la fiesta de la extranjería y el enriquecimiento que supone estar en esos espacios extraños. Me retrotraigo al poemario «Anacronía» en la que investigo la perdida personal de mi hermano . Al poco tiempo de este suceso-sigue comentando- me fui a Nueva Zelanda porque allí tenía que recabar datos sobre la tesis doctoral que estaba escribiendo. Esto sucedió siete meses del fallecimiento de mi hermano. El irme a Nueva Zelanda me sirvió para interiorizar esta perdida y lo que me ayudó más fue estar en contacto con una cultura, la maorí, muy diferente a la nuestra. Este hecho me hizo pensar en todo lo que nos perdemos cuando rechazamos al otro y como nos enriquecemos cuando hacemos lo contrario. Encontré en esta cultura, que había pasado por situaciones complicadas, más semejanza de lo que imaginaba. Ahí me di cuenta de la riqueza de conectar con las diferencias.

Ante todo esto Maqueda comentó que «conformamos una unidad en las diferencias». Gerardo apostilló que «es por esto por lo que en su poesía le da mucha importancia al nosotros, al nosotras, esa colectividad que aparece provocando conexiones, más allá del rechazo empobrecedor cuando tratamos de protegernos del que viene de fuera, creando fronteras que vamos marcando dentro y fuera de nosotros.»

Maqueda interpela que esa confrontación del nosotros y el vosotros aparece en un poema como TESELAS que leyó Jose Manuel Sito.


I

                                                                                              […]

somos vuestras lucernas
encendemos la noche
para vosotros
que llegáis al banquete

                en manada

somos doradas sombras
que colmamos de luz
vuestros hocicos
eternas esculturas
angelicales
nunca sabréis
que perdimos

                todos los dedos

portando tanta luz
–que tuvimos incluso

   corazón–

y solo escucharéis

       el tintineo
de nuestra piel
aunque estemos perdidos
en el oscuro valle
y sigáis dentro

                de nosotros

libando eternamente

              nuestra luz.

Antonio Maqueda comenta que estas teselas son parte del mosaico donde hay luces y sombras,

A esto respondió Gerardo que «es así y que por tanto hay que romper la dualidad. A veces se asocia la luz con lo bueno la sombra con lo malo. En este libro -dice-he querido darle una vuelta de tuerca a todo esto con ese cerco de la brujería que marca la magia. Voy jugando con esta dualidad de la luz y la sombra sin juzgar lo que parece como bueno o malo; hay que romper esta dicotomía. Todo es muy relativo. Es por esto que el libro trata de reflexionar ante todos estos estereotipos que nos hemos montado.»

Maqueda preguntó si representamos papeles.

Gerardo contestó que sí. Y continuó diciendo que » hay un debate entero entorno a la identidad como algo esencial. Siempre hay algo de la comunidad, algo de lo social que nos va configurando. En este libro juego con esa performatividad. Hay en él una serie de secciones propias del circo que en realidad no deja de ser un teatro de sombras que es lo que somos. Cuando hablo de ese centro social que es lo que impone la sociedad y que parece que está bien. Hay una serie de masculinidades que tienen un rol determinado y hacer algo diferente a lo que impone la sociedad estas masculinidades se pierden, se privan

de muchas cosas. Importa performar el rol masculino que implica perder.

Antonio Maqueda subrayó que en otro de los poemas de «Oxford Circus» dialogan dos partes de un mismo ser, del mismo niño. El poema es “Mi infancia son recuerdos” (pág. 65/ cuarta parte del libro FENOMENOS/ FREAK SHOW)

Maribel Bazaga y Elena García leyeron a dos voces

MI INFANCIA SON RECUERDOS

                               Maribel                   >>>>>>>>>>>>>>>>>               Elena                                                 

            un niño tiene sueños                                     un niño tiene agujas

            en los zapatos                                                            en los bolsillos

            no tiemblan ya las pesadillas                         no tiemblan ya las mariposas

            un niño canta                                                 un niño calla

            no soy un héroe                                                         no soy un padre

            no atesoré dragones                                      no atesoré muñecas

            no deseé crecer tantas edades                                 no deseé matar tantas

                                                                                                    hormigas

            no mastiqué todos los años                           no mastiqué palabras sucias

            no fui vuestra fortuna                                    no fui vuestra pelota

            no quise a alguien que me                            no quise a quien no me lloró

                 hirió

no atrapé sueños en el                                              no atrapé peces en el

                 dormitorio                                                       dormitorio

            no revestí de negro las                                              no revestí de blanco las

                 cenizas                                                                       siluetas

            nunca fui sombra                                                       nunca fui luz

            el día acaba de empezar                                           el día empieza a terminar

            y seguiré esperando                                      y seguiré esperando

            al niño de mis sueños                                                al niño sin agujas

Al terminar Antonio Maqueda preguntó: ¿Podemos ver aquí una referencia autobiográfica o, por el contrario, te pones en el lugar de un personaje friccionado?

Gerardo respondió que «quería partir de una infancia donde las identidades se construyen desde las relaciones familiares. Sí, hay una serie de elementos que pueden ser autobiográficos aunque se intenta trascender algo más allá de todo esto. Es algo más poético donde se pretende visibilizar esa imágenes de infancias y adolescencias que han sufrido. En el libro intento trascender lo personal aunque aparezca. La poesía es una ficción, no siempre es un volcar la identidad del poeta. En este libro se trata, también, de crear personajes.»

Ahora, Maqueda planteó que con una analogía parecida a la de las teselas, planteas la sociedad, en el tema de la diversidad afectivo-sexual, como un puzle en el que sería deseable que encajasen todas
las piezas. “Puzles líquidos”. Es importante hacernos preguntas y, aún más, interpelar a los demás para
procurar la tan necesaria convivencia entre diferentes.


Tu poemario está lleno de ese tipo de llamadas. ¿Es ese tu propósito? Antes de responder a la pregunta Emilia leyó PUZLES LÍQUIDOS (pág.69/ cuarta parte del libro FENÓMENOS/ FREAK SHOW))

Parece que rezuman un agua antes oculta

TRINIDAD GAN

                                 ¿Dónde encajamos

en vuestro puzle?
los bordes cortan nuestros cuerpos
con letras-guillotina

            y sangran
los miembros amputados
en este poliamor
que una mano sin busto
zurce con puntos de sutura

                        queréis acallar

nuestro deseo
silenciar los aullidos
de nuestras camas
dormir a los leones
de colmillos lijados
cubrir la sangre
con rojas lonas
y músicas horrísonas
pero ya es nuestro el circo
las piezas líquidas
de este puzle sin lindes
miembros

                  en éxtasis

y contracciones musculares
una corriente

       de sombras

                 que anegan

                           vuestro tablero

                           ¿Dónde encajáis

                                                        vosotros

en nuestro puzle.

Gerardo señaló que con este poema hace una invitación a todos los que leyendo el libro quieran entrar en este circo, y no tanto como espectadores sino como participantes, manteniéndose como uno más en este ámbito de lo raro  y marcar así la tolerancia, celebrar lo diverso.

«Hay que apropiarse del espacio, comentó nuestro autor. Por eso cuando se dice «ya es nuestro el circo
las piezas líquidas/de este puzle sin lindes» se está señalando que ese nomadismo es nuestro, que todos encajamos en este espacio líquido

Se termino este diálogo recitando a dos voces, las de Antonio y Gerardo, el último poema ARDED con un intertexto de Rosa Berbel, compañera de Gerardo en Granada, una joven poeta que merece la pena seguir.

La fiesta nunca acaba a este lado del cerco/ aquí somos la sombra que habitará la noche/
brillantes serpientes de un tiempo embotelladlo//

que ulula en el cristal aquí inventamos lenguas/ que invocan húmedos hechizos en la nuca/
secretas confesiones en la espalda aquí //

robamos pócimas de ancestros que bendecimos/ con alcohol mitigando el embrujo/
de nuestra sed nosotras hoy maldeciremos//

y habrá una luna nueva en vuestra noche/ vacía no veréis ninguna luna/
es nuestra desde abajo//

su piel proscrita lamiendo la negrura/ de agujeros prohibidos la luz/
siempre negra que alumbra y nutre/aquí danzamos fuera de las jaulas/
en torno a la marmita llamaradas oscuras/ burbujas y pronombres en la sopa de letras//

uníos a este rito del amor/
¿podéis oler el humo antes del fuego?/
¿podéis ori los cánticos al final de la noche?//

protestas con orgullo somos sí somos//

cuerpos fulgentes que gritan que sueñan que lamen/
que arden que lloran que estallan cuerpos siempre torcidos plumas que son cuchillos y escupen tienta negra/
sobre el cuerpo que se torna canción invertidos deseos/que arrancaron el látigo del dueño rugiendo con más/ fuerza que nunca rompiendo crucifijos masticando/cabezas de ajo mordiendo cuellos contagiando de/amor y de lujuria los miedos heredados//

somos sí somos//

aquí no hay nada que limpiar/aquí nada es sagrado ¿o tal vez sí?/
aquí dos es un numero maldito//

a veces aquí habrá fiesta aunque no quede nada/tan solo cuerpos sin etiquetas/la lengua que no nombra solo araña//

con hilos pegajosos y teje redes/que aguardan el descenso de algún funambulista/danzando sin cerrar los ojos //

aquí cuándo es un verbo un lugar/
donde vuela el futuro en círculos concéntricos /
que nosotros trazamos sobre un eje común//

que sigue ardiendo sin llama/ardemos eso es el presente girar sin pausa/prendernos con las llamas del pasado//

ardemos en gerundio también infinitivo/
somos fogatas lumbres negras/
cuerpos que bailan aunque un día la músico se apague//

y elijamos trazar el cerco/
con la sangre de quienes ya no están/ celebrando el maleficio//

somos sí somos/
hoy por fin confesamos//

hoy también es un verbo caminad/sobre cristales rotos sobre brasas oscuras//

es vuestro fuego//

arded

3. FINAL

y al final las `preguntas. En este caso fue Daniel Casado

Foto final de tertulianos con nuestro autor invitado Gerardo Rodriguez Salas. Una noche memorable. La huella de un autor maravilloso.

4. EN LA RADIO. ENTREVISTA CON GUADALUPE JEREZ

y la foto final…

EN EL IES RODRIGUEZ MOÑINO

One Comment

  • Maribel Bazaga dice:

    Muchas felicidades Faustino por esta magnífica crónica.
    Es un verdadero placer y un aprendizaje enorme, el que nos proporciona cada encuentro mensual con tantos escritores.
    Gracias compañeros, gracias fundación C.B.

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